Lo que comenzó como una alerta vial por imprudencia al volante terminó en un violento episodio sobre la Ruta Nacional 22. En horas de la mañana del domingo, un llamado de emergencia advirtió a las fuerzas de seguridad sobre la presencia de un Ford Focus que se desplazaba en sentido oeste-este realizando maniobras zigzagueantes de extremo peligro para el resto de los conductores. La denuncia movilizó de inmediato al personal del Cuerpo de Seguridad Vial de Allen, que inició las actuaciones para ubicar el rodado.
Frente al avance del automóvil hacia la zona de Guerrico, los agentes del control vial coordinaron el operativo con los efectivos de la Subcomisaría 54 para interceptarlo. Al momento de visualizar el coche y dar la orden de detención mediante las señales correspondientes, el conductor hizo caso omiso. En lugar de reducir la velocidad, aceleró para emprender la fuga, lo que desató una persecución a lo largo del trazado rutero.
La huida concluyó pocos kilómetros más adelante, cuando las patrullas lograron cerrar el paso del coche y obligar al conductor a detenerse a un costado del camino. Al constatar el interior del habitáculo, la policía confirmó que a bordo viajaban cuatro personas. Sin embargo, el procedimiento no estuvo exento de tensión: lejos de someterse al control de rutina, los ocupantes mantuvieron una postura hostil desde el primer instante.
Al descender del vehículo, uno de los hombres se abalanzó contra el personal actuante, se tranzó en un forcejeo y agredió directamente a un oficial de la Policía de Río Negro. Tras dominar la situación, las autoridades aprehendieron a dos de los involucrados y secuestraron el automóvil. La Fiscalía de turno tomó intervención en el hecho y dispuso la apertura de actuaciones por el delito de resistencia a la autoridad, mientras profesionales del Gabinete de Criminalística ejecutaron los peritajes de rigor sobre la escena.

























