En la política rionegrina, el que se mueve no sale en la foto, pero el que se queda quieto a veces marca el paso. Pedro Pesatti decidió aplicar esta última máxima para responder al «operativo seducción» que María Emilia Soria empezó a desplegar desde General Roca. Tras el ruidoso encuentro de la intendenta con Gustavo Gennuso en el Alto Valle, Pesatti admitió que existió un llamado desde el búnker sorista para empezar a «charlar», pero su contraoferta fue un dardo directo al orgullo roquense: «Los espero en Viedma». Con la guardia alta, el Vicegobernador dejó en claro que su peso territorial no se negocia y que no tiene ninguna intención de ser el que viaje a pedir permiso.
Pesatti fue quirúrgico para separar los tantos y bajó el tono a cualquier especulación apresurada sobre candidaturas. Para el referente capitalino, la disposición al diálogo existe siempre y cuando se hable de un «proyecto político» serio y no simplemente de un reparto de figuritas para las boletas. «Si es para discutir candidaturas, no», sentenció, marcando una distancia ética y estratégica que busca poner en evidencia la supuesta urgencia del peronismo roquense por volver a la gobernación. El mensaje entre líneas es transparente: en Viedma no se anotan en cualquier aventura electoral solo por necesidad de estructura.
La parte más filosa de su descargo llegó cuando tocó el plano personal. Pesatti reconoció su amistad con Martín Soria, pero lanzó un sutil pero potente ninguneo hacia la actual intendenta al asegurar que «no la conoce». Para rematar la faena, el Vicegobernador redobló la apuesta y la desafió públicamente a un encuentro cara a cara en territorio viedmense. «Si quiere que venga y nos sacamos una foto en la plaza del Libertador», chicaneó, dejando la pelota del lado de una Soria que viene siendo cuestionada internamente en el PJ por su perfil «liberal» y su desapego a las estructuras tradicionales del partido.
Ahora la incógnita se traslada al Alto Valle. María Emilia Soria, que ya soltó el «solo con el peronismo no alcanza» para justificar sus coqueteos con otros sectores, deberá decidir si acepta la invitación al pie del monumento a San Martín o si prefiere seguir construyendo su camino esquivando la centralidad de la capital. Mientras tanto, Pesatti se recuesta en su sillón de la Legislatura, sabiendo que en esta pulseada de egos y territorios, el que tiene la llave de Viedma todavía tiene mucho para decir antes de que alguien se pruebe la banda de gobernador.
Un gravísimo episodio de connotación sexual y violencia conmovió a la comunidad de General Roca.…
En un contexto donde la eficiencia y el control del negocio son fundamentales para crecer,…
Una denuncia por reiterados disturbios con armas de fuego derivó este martes por la tarde…
La producción de petróleo en Argentina registró un nuevo récord histórico durante el mes de…
Juntos Somos Río Negro plantó bandera en Roca y abrió formalmente una nueva etapa política…
El mercado laboral argentino consolida una paulatina recomposición del poder adquisitivo. Tras quebrar una racha…
Esta web usa cookies.