En el marco del Día Nacional por una Argentina Sin Chagas, que se conmemora cada 29 de agosto, el Ministerio de Salud de la provincia brinda información y recomendaciones sobre la enfermedad. Se estima que en el país 1.400.000 personas están infectadas y que 1.300 bebés nacen con la enfermedad cada año.
En Río Negro, la vinchuca, el insecto transmisor, se encuentra principalmente en los departamentos del Valle del Río Negro y en el centro de la provincia, debido a la actividad socioeconómica de estas zonas.
Formas de transmisión y prevención
El Chagas es causado por un parásito llamado Trypanosoma cruzi y puede transmitirse de varias formas:
- Picadura de vinchuca: Cuando una vinchuca infectada pica y defeca sobre la piel de una persona, los parásitos pueden ingresar al cuerpo si la persona se rasca o se toca los ojos o la boca.
- Transmisión congénita: Una persona gestante con Chagas puede transmitir el parásito a su bebé durante el embarazo o el parto. Por esta razón, se recomienda a las embarazadas realizarse un análisis de sangre durante el primer control prenatal. Si el resultado es positivo, pueden recibir tratamiento después del embarazo para reducir el riesgo de transmisión en futuros embarazos.
En la provincia, se realiza un seguimiento a los recién nacidos de madres con Chagas. El tratamiento es gratuito en hospitales y centros de salud, consiste en una toma diaria de pastillas o jarabe durante dos meses, y es altamente efectivo en recién nacidos. Las madres con Chagas pueden amamantar, ya que la lactancia no transmite la enfermedad.
Datos provinciales
Marcos Arezo, del programa Chagas de Salud Ambiental de Río Negro, informó que entre 2021 y 2023 se detectaron 273 casos de Chagas en la provincia. De estos, 40 fueron en embarazadas y 3 en recién nacidos. Arezo también destacó que la cobertura de estudios en personas gestantes fue del 134%, ya que una misma persona puede someterse a la prueba hasta tres veces.
En la provincia existen cuatro especies de vinchucas, siendo la Triatoma infestans la más relevante por su presencia en viviendas. Los ejemplares capturados son analizados en laboratorios de salud ambiental para determinar si están infectados con el parásito.

























