El tablero político de Río Negro sufrió una fuerte sacudida este sábado con la renuncia indeclinable de los legisladores Marcela González Abdala y Daniel Sanguinetti a las filas de Juntos Somos Río Negro. La sorpresiva ruptura se oficializó a través de un duro comunicado conjunto, emitido a escasas horas de que el partido gobernante concrete el acto de asunción de sus nuevas autoridades provinciales en la ciudad de Cipolletti. Además de desafiliarse de la fuerza, ambos dirigentes confirmaron el abandono del bloque oficialista en el Parlamento rionegrino con el objetivo de conformar un espacio legislativo propio.
Los parlamentarios explicaron que la salida es el desenlace de un proceso prolongado y reflexivo, motivado por un quiebre identitario dentro de la organización. Según manifestaron, la fuerza provincialista ha suplantado sus valores fundacionales, tales como la jerarquización del Estado y la diversificación productiva, por un «cálculo electoral cortoplacista». En el escrito, acusaron a la cúpula partidaria de cambiar el discurso y resignar banderas históricas por mera conveniencia política con el único fin de capturar apoyos coyunturales.
Uno de los puntos más críticos del documento apunta de forma directa contra el funcionamiento de la mesa chica que conduce los destinos de la provincia:
«El debate interno dejó de existir. Dos o tres personas toman decisiones por una decena de intendentes, concejales y legisladores, sin construcción de consenso, sin razones válidas, sin escuchar a nadie. El resto nos enteramos por los diarios», dispararon los legisladores, evidenciando el profundo malestar por la falta de canales de discusión democrática dentro de JSRN.
Asimismo, González Abdala y Sanguinetti trazaron un diagnóstico sombrío sobre el estado actual de los servicios esenciales en el territorio. Advirtieron sobre retrocesos severos y problemas estructurales en materia de seguridad, educación y salud, señalando que la respuesta de la administración central ante los reclamos de la ciudadanía ha sido la negación sistemática de la realidad en lugar de la búsqueda de soluciones concretas.
El quiebre de los dirigentes, ambos con fuerte arraigo y representación en la Zona Andina, dedicó un apartado especial a la situación de la principal actividad económica de su región. Los legisladores afirmaron que las políticas de turismo de la provincia se encuentran paralizadas debido a una marcada falta de liderazgo político, una alta rotación de funcionarios y la aplicación de organigramas intermitentes que impiden consolidar metas a largo plazo, un escenario que (según denunciaron) agrava el impacto negativo de la actual temporada baja.
Con la salida de González Abdala y Sanguinetti, Juntos Somos Río Negro pierde dos bancas clave en la Legislatura y abre un escenario de incertidumbre respecto a las mayorías parlamentarias. Los ahora legisladores independientes concluyeron su descargo asegurando que el verdadero modelo desarrollista y provincialista debe ser reconstruido por fuera de la estructura actual del gobierno, sentando las bases para la configuración de un nuevo mapa político de cara a los próximos años.

























