Mientras el termómetro no da tregua, el sistema eléctrico de Río Negro está logrando superar una de sus pruebas más exigentes sin los colapsos que solían marcar las temporadas estivales. Según datos de la Secretaría de Energía, aunque se han registrado picos de consumo comparables o incluso superiores a los del año pasado, no se produjeron interrupciones masivas ni prolongadas. Este hito es el resultado de una planificación anticipada entre el Gobierno Provincial, el EPRE, la transportista Transcomahue y distribuidoras como EDERSA, permitiendo que tanto el sector residencial como la industria frutícola del Alto Valle operen con normalidad.
El fortalecimiento de la infraestructura durante el 2025 fue la clave de este presente. Transcomahue S.A. ejecutó inversiones que superaron los mil millones de pesos, enfocadas en mejorar estaciones transformadoras críticas en Allen, General Roca y Termo Roca. Además, se modernizó el Centro de Control en Cipolletti, lo que permite una respuesta mucho más ágil ante cualquier falla técnica. Estas obras no solo ampliaron la capacidad de carga, sino que le dieron al sistema la robustez necesaria para soportar el encendido simultáneo de miles de equipos de refrigeración.
Por su parte, la distribuidora EDERSA también desplegó un plan de obras ambicioso que alcanzó a casi todas las localidades de la provincia. Se instalaron nuevas líneas de media tensión, se reemplazaron redes de baja tensión y se construyeron subestaciones y anillos eléctricos en ciudades clave como Viedma, Villa Regina, Roca, Cipolletti y Choele Choel. En el caso de General Roca, estas mejoras fueron vitales para evitar que la sobrecarga en los transformadores de barrio derivara en cortes por protección de equipos, un problema recurrente en veranos anteriores.
El esfuerzo de las cooperativas
El sector cooperativo no se quedó atrás en esta carrera por la estabilidad energética:
- Bariloche: La CEB renovó redes troncales y alimentadores estratégicos para asegurar el suministro en plena temporada turística.
- Río Colorado: En conjunto con EDERSA, se concretó la repotenciación de la estación local con un nuevo transformador de 15 MVA, duplicando prácticamente la capacidad de respuesta para esa zona.
Este conjunto de acciones refleja una política de Estado con visión de largo plazo. El hecho de atravesar olas de calor sucesivas sin crisis energéticas consolida a Río Negro como una provincia con un sistema confiable y preparado para el crecimiento futuro. Aunque el clima sigue siendo extremo, la inversión en «hierro y cables» ha demostrado ser la mejor defensa para garantizar la calidad de vida de los rionegrinos y la continuidad de la producción regional.

























