Este viernes 23 de enero de 2026 quedará marcado en los libros de historia como el día en que Río Negro cambió definitivamente su matriz productiva. En un acto cargado de simbolismo y proyecciones económicas, el Gobierno Provincial firmó el acta acuerdo con YPF y la empresa Argentina LNG SAU para poner en marcha el proyecto energético más ambicioso del país. La premisa es clara: Neuquén tiene el recurso bajo tierra, pero Río Negro pone la infraestructura, el puerto y la logística para que esa energía llegue a los mercados internacionales.
El proyecto no es una promesa a futuro, sino una realidad técnica que comenzará a transformar la costa atlántica rionegrina. Con la adhesión previa al RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones), la provincia garantizó la seguridad jurídica necesaria para atraer esta inversión, que se considera la mayor inversión extranjera directa en la historia de Argentina.
De la estepa al mar: Así funcionará el complejo
El esquema técnico es una obra de ingeniería de escala mundial que conectará Vaca Muerta con el Golfo San Matías mediante dos arterias principales:
- Gasoducto Dedicado: Un ducto de 48 pulgadas de diámetro y 520 kilómetros de extensión que transportará exclusivamente gas para exportación.
- Poliducto de Líquidos: Una tubería de 22 pulgadas para valorizar los líquidos asociados al gas (NGL), que serán fraccionados en una zona industrial costera.
Una vez en la costa, el gas no entrará a un puerto convencional. El proyecto contempla una planta de tratamiento en tierra y dos unidades flotantes de licuefacción (FLNG) ubicadas a 7 kilómetros de la costa y a 40 metros de profundidad. Allí, el gas se enfriará hasta convertirse en líquido para ser cargado en buques metaneros que operarán las 24 horas del día. Se espera una producción inicial de 12 millones de toneladas anuales de GNL.
Impacto social: 30.000 empleos y formación profesional
Uno de los puntos que más entusiasma a la región es el impacto en el mercado laboral. Se estima que, entre la construcción de la infraestructura y la operación del complejo, se generarán 30.000 puestos de trabajo directos e indirectos. Para asegurar que este empleo quede en manos rionegrinas, el acuerdo incluye:
- Programa de Formación: Junto a la Fundación YPF, se capacitará a técnicos locales para cubrir la demanda de la cadena de valor del GNL.
- Aporte Comunitario: Una contribución anual por parte de las empresas destinada a inversiones en salud, seguridad y obras públicas para las localidades de la zona de influencia.
«Neuquén produce el gas y el petróleo, y Río Negro pone la costa para que esa energía se exporte. Es una complementariedad clave: el gigante de Vaca Muerta necesitaba una salida al mar y esa salida es Río Negro», afirmó el Gobernador Weretilneck durante la firma.
Con una operatividad prevista para los próximos 30 años, Río Negro deja de ser solo una provincia frutícola y turística para transformarse en el corazón energético del país. El acuerdo de hoy no solo asegura divisas para la Nación, sino que promete un desarrollo de infraestructura que elevará el estándar de vida en toda la zona del Golfo y el Valle

























