Durante la madrugada del jueves, personal de la Comisaría 31 fue convocado a una vivienda tras una denuncia de una mujer que señalaba que alguien estaba provocando destrozos en su hogar. Al llegar, los policías no encontraron al agresor, quien regresó minutos más tarde y, al ser retirado por los efectivos, respondió con violencia: lo golpeó a puñetazos. Su reacción fue inesperada y alarmante.
La situación escaló cuando el hermano del agresor apareció en escena y atacó a uno de los oficiales con el objetivo de impedir la detención del hombre. A pesar de la resistencia, los agentes actuaron conforme a protocolo y lograron detener al agresor principal.
El imputado fue llevado a la Comisaría 31, mientras que la fiscal de turno (Fiscalía Nº 5) ordenó abrir una causa penal. Los delitos que se le atribuyen son daño y resistencia a la autoridad, y ya se solicitó su historial penal para avanzar con el proceso.
La policía destacó la rápida intervención como clave para controlar la situación y proteger tanto a la mujer como a los efectivos intervinientes, evitando una escalada mayor de violencia.

























