La Justicia de Cipolletti no pudo iniciar la primera audiencia preliminar de la causa Techo Digno, que investiga presuntos delitos de administración fraudulenta y peculado en la ejecución de 404 viviendas, a cargo de la gestión de los exintendentes Aníbal Tortoriello y Abel Baratti. La audiencia, que debía ser virtual, fracasó porque el abogado de Baratti no se presentó, lo que provocó una nueva demora en un proceso que lleva años.
La jueza Alejandra Berenguer aceptó el pedido de aplazamiento para «sanear el proceso» y evitar una «eventual nulidad», a pesar de la queja del fiscal Santiago Gauna Márquez, quien se opuso y señaló que la audiencia podía continuar. El fracaso de la diligencia se suma a las reiteradas postergaciones en una causa que se inició en 2018 y que ha pasado por tribunales federales antes de llegar a la justicia provincial.
La acusación no solo alcanza a los exjefes comunales, sino también a la excontadora municipal Lucila Chiocconi y a los titulares de las empresas Mocciola, Zoppi y Zigma.
El caso de Cipolletti es uno de los tantos que se tramitan en los tribunales rionegrinos. El primer juicio de esta megacausa, impulsada por el fallecido juez federal Claudio Bonadío, está previsto para el 27 de octubre en Bariloche, con el exintendente Gustavo Gennuso como primer acusado. Por su parte, la segunda enjuiciada será María Eugenia Martini, quien también ocupó el cargo de jefa municipal.
























