En el marco del plan de fortalecimiento del sistema de seguridad y prevención, el Gobierno de Río Negro, a través del Ministerio de Seguridad y Justicia, concretó una inversión total de $144.200.000 para dotar de nuevos recursos a la fuerza policial. La adquisición se centró en la incorporación de 200 cascos de última generación destinados a las Brigadas Motorizadas de Apoyo (BMA), un eslabón clave en los operativos de patrullaje urbano y rural.
Los cascos adquiridos, del modelo LS2 Modulas 906 AVANT, cumplen con la rigurosa certificación internacional ECE 22.06. Según se detalló desde el Ministerio, este equipamiento fue seleccionado por sus características técnicas, que incluyen la fabricación en material KPA, un sistema rebatible a 180° y un diseño orientado al estilo urbano/touring, lo que garantiza versatilidad en las tareas operativas.
Tecnología y confort para el servicio
Para asegurar la durabilidad y el bienestar de los efectivos durante sus extensas jornadas de servicio, las unidades cuentan con un sistema de doble visor (transparente y solar) y un interior extraíble apto para lavado. Además, la distribución se realizó bajo un esquema de talles específicos para garantizar un ajuste ergonómico: se entregaron 30 unidades talle M, 140 talle L y 30 talle XL.
Desde la cartera de Seguridad y Justicia señalaron que esta entrega no solo mejora las condiciones de trabajo de los uniformados, sino que impacta directamente en la capacidad operativa de la Policía rionegrina.
Compromiso con la prevención
Esta capitalización de la fuerza se inscribe en una política de seguridad integral que prioriza la profesionalización y el equipamiento moderno. Al respecto, las autoridades destacaron que la inversión reafirma el compromiso de la gestión provincial con la protección de la comunidad, basándose en el fortalecimiento permanente de los recursos humanos y materiales que intervienen en la prevención del delito en la vía pública.

























