Cada 25 de Mayo, el país se tiñe de celeste y blanco, las escarapelas vuelven a los pechos y el aroma a locro inunda los barrios. Pero más allá del feriado y el folklore escolar de las damas antiguas y los paraguas, esta fecha conmemora el acontecimiento político más importante de nuestra historia: la constitución del primer gobierno patrio.
Aquel viernes de 1810, una multitud reunida en la Plaza de la Victoria (hoy Plaza de Mayo) forzó la destitución del virrey español Baltasar Hidalgo de Cisneros y parió la Primera Junta, el primer paso firme hacia la autodeterminación.
La semana de Mayo
La revolución no ocurrió de la noche a la mañana. Fue el resultado de una semana de extrema tensión política, debates encendidos en el Cabildo abierto y operaciones de las milicias criollas (los «chisperos» liderados por French y Beruti).
La caída de la Junta Suprema de Sevilla en España en manos de las tropas de Napoleón Bonaparte dejó al virrey sin legitimidad. Los criollos vieron la oportunidad perfecta: si el Rey Fernando VII estaba prisionero, el poder debía volver al pueblo. Así quedó conformada aquella primera autoridad nativa:
- Presidente: Cornelio Saavedra.
- Secretarios: Mariano Moreno y Juan José Paso.
- Vocales: Manuel Alberti, Miguel de Azcuénaga, Manuel Belgrano, Juan José Castelli, Juan Larrea y Domingo Matheu.
Un mito popular: La historia escolar siempre nos vendió que el 25 de mayo de 1810 llovía a cántaros y todos tenían paraguas. En realidad, los paraguas eran un objeto de absoluto lujo para la época; la mayoría de la gente se resguardó con mantas y galeras, bancando el frío por el puro fervor de saber qué pasaba adentro del Cabildo.
Una confusión común: ¿Revolución o Independencia?
Es muy habitual confundir los hitos de nuestro calendario escolar, pero la diferencia es clave para entender cómo se construyó el país:
- El 25 de Mayo de 1810 se celebra la Revolución de Mayo: Es el derrocamiento de la autoridad colonial y la creación del primer gobierno local. Todavía se gobernaba «a nombre del rey cautivo», pero las bases de la libertad ya estaban echadas.
- El 9 de Julio de 1816 se celebra el Día de la Independencia: Ocurrió seis años después en Tucumán, cuando finalmente se rompió todo lazo formal y definitivo con la corona española y cualquier otra potencia extranjera.
Las tradiciones que se mantienen vivas
Hoy, el 25 de Mayo es sinónimo de identidad colectiva y, fundamentalmente, de gastronomía patria. Es la excusa perfecta para combatir el frío del otoño con platos calóricos que heredamos de nuestra historia colonial y de los pueblos originarios.
El podio de los infaltables de esta fecha está compuesto por:
- El Locro: El rey indiscutido de las mesas del 25 de mayo. Un guiso precolombino a base de maíz, zapallo, porotos y cortes de cerdo y vaca, que requiere horas de paciencia y fuego lento.
- Las Empanadas: Aunque se comen todo el año, en esta fecha se reivindica la tradición criolla (cortada a cuchillo y cocinada al horno de barro o frita).
- Los Pastelitos y los Churros: El toque dulce para la tarde.

























