Lo que comenzó como una tormenta de verano terminó en una tragedia económica para el corazón productivo de Río Negro. Tras recorrer las chacras afectadas, el secretario de Agricultura, Lucio Reinoso, confirmó lo que se temía: en sectores de Chimpay, la pérdida en cultivos hortícolas es total (100%).
El relevamiento oficial, realizado junto a la Cámara de Productores de Valle Medio, muestra un panorama desolador para el sector que abastece de verdura fresca a toda la provincia.
Los cultivos más golpeados
El granizo y el viento no dieron tregua. Los técnicos evaluaron daños que oscilan entre el 50% y el 90% en la mayoría de los establecimientos, afectando principalmente a:
Hortalizas pesadas: Cebolla, zapallo y maíz.
Cultivos de forraje: Alfalfa.
Producción bajo cubierta: En Lamarque, el viento destruyó estructuras de madera y coberturas plásticas de invernaderos de tomate, pimiento y berenjena, comprometiendo no solo la cosecha actual sino la capacidad de seguir produciendo.
El auxilio oficial: Emergencia y créditos
Desde el Ministerio de Producción instaron a los productores a presentar de forma urgente sus Declaraciones Juradas de daños. Este paso es legalmente necesario para declarar la emergencia climática en la región, activar prórrogas en vencimientos de créditos vigentes y lanzar nuevas líneas de financiamiento específico para la reparación de invernaderos y la asistencia a productores hortícolas.
«Pudimos observar afectaciones de hasta el 90%. En Chimpay, hay casos donde la producción a campo simplemente desapareció», lamentó Reinoso durante la recorrida.
Impacto en la mesa de los rionegrinos
Para ciudades como General Roca, este desastre en Valle Medio no es un tema ajeno. La destrucción de estos cultivos suele traducirse en un salto inmediato de precios en las ferias locales y verdulerías, ante la falta de stock de productos regionales como el zapallo, el tomate y el morrón.

























