El proceso judicial que investigaba el luctuoso episodio llegó a su instancia de resolución definitiva tras varias jornadas de debate en los tribunales locales, donde se evaluaron las pruebas reunidas desde el año pasado. El trágico suceso se había desencadenado en el sector este de la ciudad, cuando el can recibió disparos de arma de fuego que le provocaron heridas letales pese a la posterior asistencia médica veterinaria recibida.
Durante la etapa de alegatos y acusación, tanto el Ministerio Público Fiscal como los representantes de la querella habían requerido formalmente que el vecino enjuiciado fuera declarado responsable penalmente por crueldad animal. Los acusadores argumentaron ante la magistrada que existían elementos suficientes para demostrar la autoría material del ataque armado que segó la vida del animal en las inmediaciones domiciliarias.
En contraposición, la defensa particular estructuró su estrategia legal en cuestionar la tipificación de los hechos y la responsabilidad directa del imputado, solicitando su absolución lisa y llana ante el estrado. Los letrados defensores plantearon divergencias en torno a la interpretación de las pruebas periciales y testimoniales incorporadas a lo largo de las audiencias de debate oral.
Tras la ponderación de los testimonios brindados por testigos, peritos y allegados a la investigación, la jueza analizó los pormenores del caso y comunicó la sentencia absolutoria que pone fin a la controversia judicial en esta jurisdicción rionegrina. Con este pronunciamiento, el proceso penal queda formalmente concluido en esta instancia para las partes intervinientes.























