Sin anestesia y en el primer día hábil de 2026, la administración municipal de General Roca decidió aplicar un durísimo ajuste sobre el esquema del Estacionamiento Medido. La medida, que suele justificarse bajo el concepto de «reordenamiento del tránsito», en la práctica se traduce en una nueva carga impositiva para el castigado bolsillo de quienes deben ingresar al radio céntrico por trabajo o trámites.
El aumento no fue gradual: las tarifas se duplicaron. Estacionar en la zona céntrica pasó de ser una necesidad logística a un costo que muchos trabajadores ya no pueden afrontar. El esquema de precios quedó conformado de la siguiente manera:
- Primera hora: Pasó de $200 a $400.
- Segunda hora: Saltó de $240 a $480.
- Tercera hora y siguientes: De $300 a $600.
Este aumento del 100% se suma al reciente incremento en los combustibles, generando un combo letal para la economía doméstica. Un trabajador que debe dejar su vehículo en el centro durante una jornada laboral de 6 horas, hoy debe destinar cerca de $3.000 diarios solo para «tener permiso» de estacionar en la calle.
La crítica de los vecinos no se hizo esperar. Mientras el municipio asegura que los fondos se destinan a obras y al sostenimiento del sistema, la realidad en las calles muestra un centro saturado y un servicio que, para muchos, tiene un fin meramente recaudatorio. Además, el costo de las multas por falta de pago también sufrió una actualización proporcional, lo que aumenta la presión sobre el ciudadano que, ante la crisis, puede olvidar o demorar la carga de crédito en la aplicación.

























