La ciudad de Villa Regina despidió el año con dos hechos delictivos que reflejan la preocupación por la inseguridad en distintos sectores urbanos. El primero de los hechos tuvo lugar en la medianoche sobre la Avenida Mitre al 1500. El dueño de un kiosco se disponía a cerrar su local cuando fue abordado por una pareja. Con una actitud sospechosa, el delincuente le pidió una botella de vino y, ante la negativa, sacó un revólver sentenciando: «Lamentablemente te voy a tener que robar, no lo quería hacer». Sin embargo, la víctima no se amedrentó. El comerciante tomó la cadena con candado de su bicicleta y enfrentó a los delincuentes asegurándoles que no les tenía miedo. La firme reacción del hombre hizo que la pareja desistiera del robo y escapara corriendo por la avenida sin lograr concretar el asalto.
Violencia en el sector del Indio Comahue: Horas más tarde, cerca de las 16:00, la zona de bardas de Villa Regina fue escenario de un ataque mucho más agresivo. Una mujer que realizaba actividad física se detuvo a descansar en las inmediaciones del monumento al Indio Comahue cuando fue interceptada por dos sujetos en moto.
Según la denuncia, los delincuentes actuaron sin mediar palabra: uno de ellos bajó del rodado, golpeó a la mujer y la amenazó con un arma de fuego exigiéndole el celular. Ante el riesgo de vida, la víctima entregó el dispositivo y los delincuentes huyeron rápidamente por los senderos de la barda. Ambos hechos están siendo investigados por la policía local.

























