Este domingo el Gobernador Alberto Weretilneck difundió las primeras imágenes obtenidas por el nuevo avión observador, una herramienta clave que marca un salto tecnológico en la lucha contra los incendios forestales en la zona andina.
Tecnología rionegrina al servicio de la prevención
La aeronave utilizada es una Jabiru J-430, propiedad de la empresa estatal INVAP, sobre la cual se ha montado un complejo sistema de sensores desarrollado específicamente para la detección temprana.
Principales características del equipo:
- Visión térmica e infrarroja: Permite detectar «puntos calientes» invisibles al ojo humano, incluso a través del humo denso o en zonas de difícil acceso.
- Transmisión en tiempo real: Las imágenes y datos se envían de forma instantánea al centro de monitoreo de la Central del SPLIF Bariloche.
- Telemetría y mapas de calor: Proporciona indicadores precisos sobre el comportamiento del fuego, la velocidad de propagación y las condiciones del entorno.
El debut en el cerro Runge
La prueba de fuego se realizó durante el combate del incendio en la ladera del cerro Runge. Gracias a esta tecnología, los jefes de operativo pudieron:
- Analizar la evolución del foco sin arriesgar personal en vuelos de reconocimiento manuales.
- Identificar zonas críticas donde el fuego podía reavivarse por brasas ocultas.
- Optimizar recursos, enviando a los brigadistas a los puntos exactos de mayor riesgo.
«Sumamos tecnología para cuidar nuestro territorio y a nuestra gente. Esta herramienta permite analizar el comportamiento del fuego en tiempo real y mejorar la toma de decisiones», destacó el Gobernador Weretilneck.
Lo que sigue: Integración permanente
Tras el éxito de esta primera prueba operativa, el plan integral contempla la capacitación final de los combatientes y técnicos del SPLIF. Una vez concluidos los ajustes, el avión pasará a formar parte de la guardia permanente durante toda la temporada de verano, reforzando el esquema de «Verano Seguro».

























