General Roca, Río Negro. La Justicia de Río Negro mantuvo la prisión preventiva para las cinco personas acusadas de integrar una banda dedicada a cometer robos violentos y entraderas con conexiones entre Río Negro y Neuquén. Pese a las presentaciones por las defensas, el juez rechazó el pedido y confirmó la prisión de los imputados.
Los cinco detenidos están acusados de perpetrar doce hechos delictivos, once de ellos en General Roca y uno en Allen, ocurridos entre octubre de 2024 y septiembre de este año. La audiencia de formulación de cargos, donde se los identificó como integrantes de una asociación ilícita, se había llevado a cabo el pasado 13 de noviembre.

Un modus operandi ultra planificado
La Fiscalía, que mantuvo la acusación y la calificación legal, destacó el alto grado de planificación y coordinación de la banda. Según la acusación, el grupo siempre utilizaba el mismo modus operandi:
- Vigilancia: Primero realizaban tareas previas de vigilancia de los objetivos.
- Movilidad: Se movilizaban en uno o dos vehículos que previamente habían sido robados.
- Ingreso: Irrumpían de forma violenta, ingresando a los patios o la parte trasera de las viviendas escalando paredones o accediendo a través de los techos.
- Violencia: Reducían a las víctimas con armas de fuego y las maniataban con alambres o precintos. Esto agravó la calificación legal a privación ilegítima de la libertad.
- Objetivo: Amenazaban a los propietarios para que revelaran la ubicación de la caja fuerte, buscando sustraer dólares, divisas, oro y dispositivos electrónicos.
- Borrar Evidencia: En un detalle singular que demuestra la planificación, los ladrones sustraían los DVR de las cámaras de seguridad para no dejar evidencia.
La Fiscalía explicó que estas cinco personas «se dedicaban a trabajar de esto,» con una «selectividad de objetivos» y un «análisis muy prolijo de las víctimas».
Conexión regional y rol definido
La imputación contra los cinco hombres incluye los delitos de robo simple y agravado por ser cometido en poblado y en banda, sumando agravantes por el escalamiento.
La banda actuaba de manera organizada y con roles definidos, utilizando radios y mensajes para coordinar movimientos. La fiscalía jefa agregó que la banda «supera la mera actuación plural de lo circunstancial» y que los hechos «han conmocionado a la sociedad». Por esta razón, la prisión preventiva se mantendrá por un plazo de cuatro meses.
Las fiscales detallaron que varios vehículos utilizados habían sido robados en Neuquén y Cipolletti, y luego usados en los asaltos en Roca. Incluso, de los teléfonos de los sospechosos surgió que mantenían contacto frecuente con una persona que referenciaban como “el compa neuquino”, con quien coordinaban movimientos logísticos y robos en la región.
Durante los allanamientos simultáneos que se realizaron el 12 de noviembre en barrios de Cipolletti (incluidos el CGT y las 1200 Viviendas) y Roca, se secuestró abundante material probatorio, incluyendo armas, municiones, drogas sintéticas, equipos de comunicación similares a los policiales y prendas que habrían sido usadas en los atracos.

























