La jura de la senadora electa por Río Negro, Lorena Villaverde, se ha convertido en el centro de una tensa pulseada política en el Congreso, cuya definición se postergó hasta la sesión preparatoria del viernes 28 de noviembre. El conflicto se originó en la Comisión de Asuntos Constitucionales (CAC), donde el peronismo logró emitir un dictamen de mayoría que rechaza el pliego de la legisladora libertaria, poniendo en jaque su asunción por presuntas denuncias en su contra.
La complejidad del debate quedó en evidencia cuando, minutos antes de iniciarse la reunión de la CAC, La Libertad Avanza (LLA) contraatacó impugnando los diplomas de los senadores electos Martín Soria y Jorge Capitanich, quienes quedaron en la misma situación de incertidumbre que Villaverde. El dictamen de rechazo fue impulsado por los ocho senadores del peronismo y contó con el apoyo de legisladores de otros bloques, como la cordobesa Alejandra Vigo, el radical Pablo Blanco y Juan Carlos Romero.
En contrapartida, LLA, en alianza con el PRO, presentará un dictamen de minoría que avalará la asunción de Villaverde y del resto de los senadores electos, excluyendo a Soria y Capitanich.
La trascendencia de esta decisión es tal que la votación final se realizará directamente en el recinto. La senadora Alejandra Vigo aclaró que los dictámenes de comisión son una mera “recomendación” y no son vinculantes, por lo que los senadores con mandato vigente y los electos resolverán por simple mayoría si Villaverde podrá jurar su banca.
El panorama para la votación es incierto debido a la nueva composición de la Cámara Alta. Si bien el peronismo cuenta con una bancada de 28 legisladores y el oficialismo (LLA) con 20, el resultado dependerá de los bloques considerados «dialoguistas» (UCR, PRO y provinciales). De hecho, fuentes cercanas al peronismo admitieron que aún no tienen asegurados los votos necesarios para concretar el rechazo del pliego de Villaverde. El oficialismo, por su parte, mantiene la esperanza de ganar la votación con el apoyo de estos legisladores. La definición de la asunción de la rionegrina se convierte así en el primer gran test de fuerza para la nueva conformación política del Senado.

























