Un minucioso trabajo de investigación llevado adelante por la unidad especial de Toxicomanía de General Roca, dependiente de la Policía de Río Negro, culminó con la desarticulación de un «kiosco» de venta de droga que operaba en el sector de Puente Cero, en la localidad de Cervantes.
Tras dos meses de intensas tareas de campo y seguimientos discretos, los efectivos lograron comprobar la actividad de narcomenudeo en la zona.
La investigación comenzó por orden de la Fiscalía para verificar movimientos sospechosos en dos viviendas del barrio. Los agentes observaron durante semanas un flujo constante de personas que ingresaban y salían de uno de los domicilios, especialmente durante la tarde, un patrón típico de la comercialización de estupefacientes.
Con el paso de los días, los investigadores no solo identificaron a los encargados de vender las dosis, sino que también detectaron un segundo inmueble utilizado como depósito. Este detalle encendió las alarmas, ya que ambos puntos de venta estaban ubicados muy cerca de un centro de rehabilitación y de espacios comunitarios, aumentando el riesgo social.
Reunidas las pruebas suficientes, la Fiscalía solicitó las órdenes de allanamiento. El personal de Toxicomanía y Leyes Especiales, con el apoyo del grupo especial COER, ingresó de manera simultánea a las dos viviendas.
En el interior, se hallaron:
- Envoltorios de cocaína y marihuana listos para su comercialización.
- Otros elementos que confirman la actividad ilícita.
La droga fue secuestrada y un hombre fue imputado por infracción a la Ley Nacional de estupefacientes.
Desde el Ministerio de Seguridad provincial destacaron el profesionalismo de los equipos intervinientes y la eficacia del trabajo conjunto con la Justicia Federal, que permitió desactivar un foco de venta en una zona sensible.

























