El intendente de Bariloche, Walter Cortés, confirmó que elevará el conflicto judicial a la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Su decisión surge como respuesta directa al fallo del Superior Tribunal de Justicia de Río Negro (STJ), que declaró la nulidad de las resoluciones que convocaban a un referéndum popular en la ciudad.
En conferencia de prensa, Cortés reafirmó su postura, asegurando que la decisión judicial no modificará sus planes. “Este fallo no va a torcer un milímetro de nuestro convencimiento. Nosotros vamos a apelar a la Corte Suprema de la Nación que será quien nos diga si está bien o está mal”, sentenció.
El Intendente cuestionó la fundamentación del STJ, señalando que los jueces se equivocan al tomar como ejemplo al Concejo Deliberante, ya que este “se constituye por todos sus miembros, no solamente por cinco”, en alusión a los concejales de la oposición que impulsaron la impugnación.
En un claro mensaje político, Cortés responsabilizó a los concejales de la oposición por la caída del referéndum, argumentando que hicieron «todo lo posible para que esto se caiga y para que la gente no reciba este beneficio». Además, calificó la situación como una puja entre “Viedma y Bariloche”.
«Acá lo único que se ha hecho es pisotear la democracia y no dejar que el pueblo vote por su propio destino. Nosotros vinimos a cambiar lo que nadie tuvo el coraje de cambiar», afirmó el jefe comunal.
Pese a la anulación del referéndum, Cortés aseguró que llevará adelante muchas de las obras que se iban a consultar, aunque reconoció que el proceso será más lento. Lo que buscaba con la consulta era obtener un respaldo popular para sus proyectos.
El Intendente destacó que el más perjudicado por esta situación es el sector más vulnerable, y aseguró que continuará con obras como el pavimentado de calles en zonas donde los vecinos “creían que nunca llegaría el asfalto”.

























