Años de contaminación sin soluciones
La preocupación de los vecinos del barrio Paso Córdoba de General Roca escaló a una instancia formal este viernes 17 de octubre, cuando presentaron un documento rotulado como una «intimación formal y urgente» ante las autoridades. El reclamo se dirige a los «responsables por la grave y persistente contaminación del agua potable» que afecta tanto a su barrio como al rio Negro.
El grupo, que se identifica en redes sociales con la consigna «queremosaguanopetroleo», asegura que esta problemática no es reciente, sino que la vienen padeciendo «durante años». Los detalles sobre la calidad del suministro son alarmantes: el agua que llega a los hogares es «oscura, con olor desagradable y residuos aceitosos».
Los afectados subrayaron las serias consecuencias de esta situación, indicando que el agua contaminada «afecta directamente nuestra salud, nuestros hogares y la economía de cada familia». Pese a los reclamos realizados con anterioridad, el documento sostiene que «no hay respuestas concretas ni soluciones reales» por parte de las entidades competentes.
El pliego de exigencias a las autoridades
En la «intimación formal» dirigida a los responsables, los vecinos detallaron una lista de cinco puntos esenciales que deben ser resueltos de manera inmediata para garantizar la calidad de vida en el barrio:
- Agua segura y potable de manera inmediata.
- Limpieza y reemplazo de cañerías contaminadas.
- Transparencia en los estudios del agua y las obras prometidas.
- Responsabilidad ambiental del DPA y control del Río Negro.
- Atención médica y sanitaria para los vecinos afectados.
El grupo enfatizó que esta presentación es «solo un paso más que hemos dado juntos, de forma organizada, pacífica y con respeto». Sin embargo, la exigencia va más allá de la solución inmediata del problema; también demandan justicia y rendición de cuentas.
«Pero también exigimos que paguen los que tengan que pagar y que los responsables de haber permitido y ocultado esta situación rindan cuentas», señala el texto. El reclamo se dirige explícitamente a los «dirigentes que nos obligaron a tomar agua sucia». La conclusión del mensaje es categórica: «Queremos soluciones, pero también justicia».
La publicación finaliza con una cita que resume la postura de los residentes: «Ocuparse no es correr detrás de los problemas, sino hacerse cargo de ellos con conciencia, unión y acción».


























