Un insólito pedido se presentó en las últimas horas en la Unidad de Detención Federal N°11 de Senillosa. Omar Valenzuela, detenido tras haber sido sorprendido con casi un kilo de cocaína y condenado en julio a cuatro años de prisión en el marco de un acuerdo abreviado, solicitó cumplir la pena bajo la modalidad domiciliaria.
El planteo fue realizado por su abogado defensor, Joaquín Giorda, durante una audiencia judicial en la que argumentó que su defendido padece “dolor de panza y reflujo”. Según indicó, estos problemas de salud justificarían el beneficio, sumado a que Valenzuela habría demostrado buena conducta durante el proceso y se ve afectado por la actual crisis carcelaria.
En caso de concederse el pedido, el recluso residiría en el domicilio de una mujer que estuvo presente en la audiencia y se comprometió a alojarlo. La defensa también sostuvo que la permanencia en el penal afecta la salud del condenado, aunque no se presentaron informes médicos de gravedad que avalen la urgencia de la medida.
El tribunal deberá resolver en los próximos días si hace lugar al insólito planteo, que ya despertó polémica por lo débil de los fundamentos médicos expuestos frente a una condena firme por narcotráfico.

























