Un caso de bullying y violencia escolar conmociona a la comunidad educativa de Neuquén. Yanet Pérez, madre de Alma, una adolescente que padece osteogénesis imperfecta —enfermedad conocida como “huesos de cristal”— denunció que su hija fue víctima de reiterados episodios de maltrato dentro del CPEM 41.
Según relató la mujer, Alma asiste al colegio en silla de ruedas y en los últimos días sufrió agresiones por parte de tres compañeros, quienes incluso le arrojaron un piedrazo que impactó contra su silla. “Si esa piedra le golpeaba el cuerpo, podía haber sido fatal”, advirtió con angustia.
La situación, que incluye insultos y la imposibilidad de usar la rampa de discapacitados en ciertas ocasiones, motivó la denuncia pública y judicial de Pérez, quien pidió la intervención inmediata del Ministerio de Educación para garantizar la seguridad de su hija.
El caso abrió un fuerte debate sobre la necesidad de reforzar las medidas de inclusión y protección en las escuelas, especialmente hacia alumnos con condiciones de salud que requieren cuidados especiales. Es importante resaltar la importancia del respeto, y fomentar la educación de los jóvenes desde el hogar, para que el bullying y la crueldad no se apodere de las aulas.

























