Un cambio clave en la política cambiaria
El ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, oficializaron la transición a una nueva fase del plan económico. Esta etapa, bautizada como “Fase 4”, reemplaza la flotación administrada del tipo de cambio por un sistema de bandas, donde el dólar se moverá dentro de un rango previamente fijado.
Esto implica que el BCRA podrá intervenir en el mercado si el dólar se aleja del valor deseado, lo que representa un paso hacia mayor control sobre la cotización y la inflación.
¿Cómo funcionará?
Según lo informado, el objetivo es una “convergencia nominal”, lo que significa que el valor del dólar se irá ajustando gradualmente a un nivel compatible con las metas de estabilidad. Aunque no se especificaron los valores exactos del piso y el techo, se confirmó que habrá márgenes dentro de los cuales el tipo de cambio podrá fluctuar sin intervención directa, pero fuera de ellos el Banco Central actuará.
Contexto y objetivos
El Gobierno venía sosteniendo un crawling peg del 2% mensual, pero ahora busca evitar saltos bruscos o especulaciones que afecten las reservas y la confianza en el peso. Esta decisión responde, entre otras razones, a las exigencias del nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional y a la necesidad de anclar expectativas inflacionarias.
Señales para el mercado
“Estamos en condiciones de avanzar hacia una nueva etapa del programa económico”, señaló Caputo, destacando que este cambio no implica un regreso al cepo ni un control de cambios estricto, sino un sistema que permita mayor previsibilidad.
La medida fue bien recibida por algunos sectores financieros que ven con buenos ojos el intento de evitar la volatilidad del tipo de cambio en un momento de fragilidad macroeconómica.

























