En el Día Internacional contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, la ONU difundió cifras alarmantes sobre el avance del narcotráfico y el consumo de estupefacientes a nivel mundial.
La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) publicó el 26 de junio su Informe Mundial sobre las Drogas 2025, en el que advierte sobre un agravamiento del problema global de las drogas, impulsado por la inestabilidad internacional, la expansión de organizaciones criminales y un aumento sin precedentes del consumo.
“El tráfico de drogas sigue adaptándose y aprovechando las crisis para expandirse, afectando especialmente a las poblaciones más vulnerables”, declaró Ghada Waly, directora ejecutiva de la UNODC. La funcionaria destacó la urgencia de reforzar la cooperación internacional, invertir en prevención, aplicar una justicia efectiva y utilizar tecnologías avanzadas para combatir a las redes delictivas.
Cifras que alarman
El informe revela que en 2023 316 millones de personas consumieron drogas en todo el mundo (sin incluir alcohol ni tabaco). Esta cifra representa el 6% de la población global entre 15 y 65 años.
Las sustancias más consumidas fueron:
Cannabis (la droga más extendida)
Opioides: 61 millones de personas usuarias
Anfetaminas: 30,7 millones
Cocaína: 25 millones
Éxtasis: 21 millones
Un dato particularmente preocupante es que la producción mundial de cocaína alcanzó las 3.708 toneladas en 2023, lo que marca un récord histórico y un aumento del 34% respecto a 2022. Las incautaciones también subieron de forma significativa: se confiscaron 2.275 toneladas, un 68% más que en 2019.
Asimismo, se detecta una tendencia ascendente en el mercado de drogas sintéticas, como las metanfetaminas y el “captagón”, impulsadas por costos de producción más bajos y mayor facilidad para evadir controles.
Consecuencias humanas y ambientales
El impacto humano es devastador: cerca de 500.000 personas mueren cada año por causas relacionadas con las drogas, y apenas una de cada 12 personas con trastornos por consumo accedió a tratamiento en 2023.
El informe también pone el foco en las consecuencias ambientales del narcotráfico, señalando efectos como deforestación, contaminación y residuos tóxicos, particularmente en el continente europeo.
Un freno al desarrollo sostenible
La UNODC advierte que el avance del narcotráfico y el consumo no solo daña la salud y la seguridad, sino que obstaculiza gravemente los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Las drogas afectan áreas clave como la justicia, la equidad, el medio ambiente y los derechos humanos, comprometiendo los esfuerzos globales para un desarrollo más justo y sostenible.
Una respuesta internacional
Entre las iniciativas destacadas por el organismo se encuentra el Programa de Control de Contenedores (CCP), que la UNODC impulsa junto con la Organización Mundial de Aduanas (OMA) desde 2003. Este programa busca reforzar el control portuario en países en desarrollo, con foco en el tráfico ilegal a través de contenedores marítimos, un recurso clave para las redes criminales transnacionales.
Argentina forma parte de este programa, participando activamente en los esfuerzos internacionales para contener el avance del narcotráfico.

























