Una comitiva de técnicos del FMI encabezada por el economista nepalí Bikas Joshi arribará hoy a la Argentina para evaluar el cumplimiento de las metas pactadas en el nuevo programa de facilidades extendidas (EFF), firmado en abril de este año. El entendimiento implicó un desembolso inicial de USD 12.000 millones, con otros USD 8.000 millones pendientes.
La visita servirá también como espacio de diálogo entre el staff del Fondo y funcionarios del Ministerio de Economía y el Banco Central. En la agenda está prevista una revisión detallada de los primeros números tras la puesta en marcha del acuerdo, que tiene un total de USD 20.000 millones.
Según estimaciones del mercado, el Gobierno aún se encuentra por debajo de la meta de acumulación de reservas: faltarían cerca de USD 4.000 millones para alcanzar el umbral mínimo fijado a esta altura del año. A pesar de un reciente ingreso de fondos por casi $44 billones, que permitió al Gobierno aumentar el gasto previsto para 2025 en más de $31 billones, la presión sobre las reservas sigue presente.
Joshi, que ya formaba parte del equipo técnico que supervisa a la Argentina, tiene una extensa trayectoria en el FMI. Trabaja en el organismo desde 2002, y anteriormente fue jefe de misión en México, analista en Medio Oriente y Asia Central, y representante permanente en Moscú.
En cuanto al panorama de reservas, la Fundación Mediterránea informó que, con los recientes ingresos vía REPO, las reservas brutas alcanzaron los USD 40.500 millones. Sin embargo, por las condiciones del acuerdo, sólo USD 500 millones se suman a la métrica de Reservas Internacionales Netas (RIN) del FMI. Bajo este criterio, las reservas netas siguen en terreno negativo, con un saldo de USD -7.300 millones. Para cumplir con la próxima meta, el déficit debería reducirse a USD 2.600 millones, una mejora de USD 4.700 millones. Hacia fin de año, el objetivo es alcanzar USD 1.900 millones, lo que implica una diferencia de USD 9.200 millones respecto del nivel actual.
El análisis de la consultora LCG coincide en que el Gobierno no llegó a cumplir la meta de reservas en la fecha pactada originalmente (13 de junio), con un desvío de USD 3.600 millones. Aun con las inyecciones previstas vía REPO y la licitación del BONTE 2030, el Banco Central necesitaría sumar unos USD 8.300 millones más este año, con la ayuda de colocaciones exitosas de deuda pública y aportes de organismos multilaterales.
En el plano fiscal, los resultados son más alentadores. Según el Ministerio de Economía, se alcanzó un superávit primario cercano a un billón de pesos, superando la meta fijada por el Fondo. El Grupo SBS señaló que el equipo económico viene mostrando “los mejores resultados” en este frente, aunque advierte la necesidad de reformas estructurales para sostener esa tendencia a largo plazo.
Desde Adcap Grupo Financiero remarcaron que el acuerdo EFF establece metas nominales para el resultado primario basadas en supuestos elaborados a fines de 2024. Como el PBI nominal fue superior a lo proyectado, indicaron que toda evaluación del desempeño fiscal debe corregirse en función de ese dato. Aún con esa corrección, el Gobierno estaría encaminado a cumplir con lo comprometido ante el FMI, aunque sin llegar a su propia meta más ambiciosa.
El superávit primario acumulado en los primeros cinco meses del año representó el 0,8% del PBI, mientras que el resultado financiero global se ubicó en el 0,3% del PBI.

























