Una vez más, el Municipio de General Roca queda atrapado en sus propias contradicciones. Mientras avanza judicialmente para demoler una vivienda construida en el Área Natural Protegida Paso Córdoba, al mismo tiempo celebra la inauguración de un bar gastronómico en la misma zona, donde incluso se vende alcohol.
La familia que construyó su casa en el lugar, a pocos metros del nuevo bar, enfrenta un proceso judicial. Según pudo saber TodoRoca.com, deberán someterse a juicio y afrontar la demolición forzada de su vivienda. El Municipio los considera infractores, pese a que no hay dudas de que el lugar no contaba hasta ahora con criterios claros y unificados de uso del suelo.
Paradójicamente, mientras esta familia pelea por conservar su vivienda, la intendenta Emilia Soria promociona con entusiasmo la apertura de un bar a escasos metros de allí, dentro del mismo espacio natural protegido. La escena es desconcertante: una casa en proceso de demolición y, al lado, un bar con mesas, tragos y fotos oficiales.
Desde TodoRoca.com no nos oponemos en absoluto al desarrollo de emprendimientos gastronómicos ni a la inversión privada —todo lo contrario: creemos que generan empleo, turismo y desarrollo local, y deben ser promovidos.
Lo que cuestionamos es la inseguridad jurídica y la falta de criterios claros con la que actúa el Estado municipal: ¿cómo es posible que en una misma zona se promueva la demolición de una construcción por supuesta ilegalidad, mientras se habilita otra con fines comerciales y recreativos?
La doble vara institucional deja más dudas que certezas. ¿Qué criterios se aplican? ¿Quién decide qué se destruye y qué se inaugura? ¿Y en base a qué normas?
La polémica está servida. Y mientras la familia afectada pelea por no perder su casa, el bar sirve tragos en plena zona protegida con aval oficial.

























