El Gobierno de Río Negro confirmó que se iniciará una nueva ronda de negociaciones con las empresas que operan áreas petroleras maduras en la provincia. Se trata de bloques con larga historia de explotación, que han disminuido significativamente su productividad pero que aún conservan potencial si se aplican nuevas tecnologías o mejoras operativas.
La Secretaría de Energía buscará establecer nuevas condiciones contractuales que contemplen mayores exigencias en materia de inversiones, cuidado ambiental y empleo local. “La intención es garantizar que estas áreas sigan siendo productivas, pero también que el beneficio llegue a los rionegrinos”, indicaron fuentes oficiales.
Estas negociaciones se dan en un contexto de revisión del mapa energético provincial. Algunas concesiones están próximas a vencer, mientras que otras presentan bajos niveles de inversión en comparación con su potencial.
Entre las áreas en cuestión se encuentran explotaciones históricas del Alto Valle y la zona centro de la provincia, que han estado en manos de empresas privadas desde la privatización de YPF en los años noventa.
Las autoridades también evaluarán si algunas áreas deben volver al control estatal, o si es conveniente relicitar su operación con nuevas condiciones que favorezcan la recuperación secundaria o terciaria.
La provincia apunta a sostener el empleo y la recaudación en un momento complejo para el sector, con precios internacionales inestables y costos operativos en alza.

























