Un grupo de militantes de La Cámpora realizó un ataque violento en la sede de Artear, que alberga los canales TN y Eltrece, en la noche del martes, tras la confirmación de la condena a Cristina Kirchner por parte de la Corte Suprema. La condena, que establece seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, provocó un despliegue de manifestantes que se congregaron primero en la casa de la expresidenta, ubicada a pocas cuadras del canal.
Cerca de 70 personas lograron traspasar varios controles de seguridad y accedieron al interior del edificio, donde los atacantes rompieron vidrios, puertas y equipos de trabajo, además de destrozar premios como las estatuillas Martín Fierro y Emmy. En su paso, también dañaron vehículos pertenecientes tanto a trabajadores del canal como a invitados, dejando mensajes intimidatorios en algunos de ellos.
Algunas imágenes grabadas desde el interior del canal muestran el caos generado, mientras los trabajadores documentaron el ataque y compartieron videos en redes sociales. Los agresores emplearon objetos contundentes, provocando daños materiales considerables en cuestión de minutos. La intervención de la policía no fue suficiente para detener el avance de los manifestantes, quienes se identificaron con banderas de La Cámpora.
La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) condenó de inmediato el acto de vandalismo, exigiendo una investigación y una mayor protección para los medios de comunicación. También el vocero presidencial, Manuel Adorni, expresó su apoyo a los trabajadores afectados, describiendo a los agresores como «inadaptados sociales» que, en su intento de «defender la democracia», optaron por destruir.
A medida que se intensifican las disputas alrededor del legado de Kirchner, el ataque al canal TN plantea interrogantes sobre la tolerancia hacia las críticas en un entorno democrático y la necesidad de mantener un debate civilizado en la esfera pública.

























