Una imagen vale más que mil palabras. Esta pizarra, tomada en una carnicería de General Roca, confirma lo que muchos vecinos notaron en los últimos días: bajó el precio de la carne, y bajó fuerte.
📌 El asado, a $15.499 el kilo, el vacío fresco a $14.899, y el matambre, que durante años fue un lujo, a $13.899. Incluso hay ofertas de costeletas a 2 kilos por $25.000. En comparación, en diciembre de 2023, el kilo de asado llegó a venderse en Roca por $23.000 o más, en plena corrida inflacionaria y con el dólar disparado.
¿Milagro de mercado o efecto Milei?
Más allá de gustos políticos, lo cierto es que la macroeconomía está mostrando algunas señales concretas: desaceleración inflacionaria, dólar más estable, y, ahora, un alivio real en la góndola para el bolsillo popular.
¿Es el «efecto Milei»? En parte sí: la liberalización de precios y la menor emisión monetaria generaron un reacomodamiento que se empieza a sentir. El gobierno nacional viene teniendo puntería en lo económico, al menos en algunos indicadores duros.
Pero… ¿y la sensibilidad política?
Lo paradójico es que, mientras algunos precios bajan por primera vez en años, el Gobierno nacional se dispara al pie en otras áreas sensibles. El enfrentamiento innecesario con personas con discapacidad, la quita de medicamentos y subsidios esenciales, y el destrato a jubilados de haberes mínimos, opacan los logros económicos y tensionan el tejido social.
La economía puede ordenar cuentas, pero no puede gobernar sin empatía. La falta de cintura política para abordar estos temas con humanidad podría volverse un boomerang, incluso para quienes valoran el rumbo fiscal.

























