La Corte Suprema de Argentina ha tomado una decisión importante al nombrar a dos conjueces para avanzar en la investigación del caso conocido como “La Rosadita”, que involucra al empresario Lázaro Báez y otros acusados de un esquema de lavado de activos. Entre los nombramientos, destaca la designación de Mariano Lozano, juez de la Cámara Federal de General Roca, quien se unirá a Ramón González, de la Cámara Federal de Corrientes, para analizar el expediente.
La necesidad de estos conjueces surgió debido a la falta de consenso entre los tres jueces titulares de la Corte, quienes no lograron llegar a un acuerdo unánime sobre cómo proceder con el caso. Según informes, el juez Carlos Rosenkrantz mostró interés en revisar las condenas impuestas, lo que generó desacuerdos con sus colegas Horacio Rosatti y Ricardo Lorenzetti. Ante esta situación, se decidió convocar a Lozano y González, quienes tendrán la responsabilidad de evaluar las condenas y decidir si se mantienen o se revocan.
El caso de “La Rosadita” es significativo, ya que se investiga una maniobra de lavado de dinero que supuestamente involucra la expatriación y posterior reingreso de más de 54 millones de dólares a través de la empresa Austral Construcciones. La Corte deberá resolver los recursos de apelación presentados por los imputados, que incluyen condenas de hasta diez años de prisión para Báez y otros coacusados.
Mariano Lozano, como juez de la Cámara de General Roca, ha estado involucrado en casos relevantes, incluyendo la reciente confirmación del procesamiento de un abogado sospechado de corrupción. Su experiencia en la Cámara lo convierte en un actor clave en la resolución de este complejo caso. Por su parte, Ramón González también ha tenido un historial significativo en la justicia, participando en causas de gran relevancia.
La designación de estos conjueces permite que el proceso avance, brindando una nueva oportunidad para que se revisen las condenas y se tomen decisiones fundamentadas sobre el futuro de los acusados. La Corte ya ha comenzado a notificar a los jueces sobre su designación, y se espera que pronto se inicie el análisis del caso.
Este desarrollo marca un paso crucial en la lucha contra la corrupción y el lavado de activos en Argentina, y pone de relieve la importancia de contar con jueces capacitados y comprometidos en la búsqueda de justicia.

























