En Roca, la seguridad llegó… aunque no todos están tan seguros. Según informaron desde el municipio, continúan los “operativos de prevención” en distintos barrios de la ciudad. La excusa oficial: controlar el tránsito, el uso del casco, y si los vecinos tienen todos los papeles en regla. Pero algunos se preguntan si no se están olvidando de otros detalles.
La postal se repite: patrulleros, motos, camionetas y chalecos fluorescentes por todos lados. Los controles se hacen en conjunto con la Policía de Río Negro, lo que le da al operativo un toque más… formal. El objetivo declarado es “mejorar la convivencia urbana”. Suena bien, aunque en algunas zonas, lo que se ve es más bien una especie de reality de inspección callejera.
Los operativos se desarrollan en turnos matutinos y vespertinos —sí, hay para todos los gustos— y se extienden a los barrios más alejados del centro. Dicen que el fin es llegar “a cada rincón”, aunque en algunos de esos rincones siguen esperando arreglos de luminarias, recolección de residuos o, con suerte, un colectivo que no pase cada 40 minutos.
Los vecinos, mientras tanto, miran. Algunos agradecen el movimiento, otros se preguntan si tanto operativo no es también una manera de mostrar presencia… aunque sea para tapar otras ausencias.
En fin, seguridad no falta. Ahora faltaría sumar un poquito de gestión en lo demás.

























