El gobierno provincial concretó la toma de posesión inicial de más de trescientos kilómetros distribuidos en sectores clave de las rutas nacionales 22 y 151, con el objetivo de asumir el mantenimiento y encarar las reparaciones más urgentes. Ante el estado de colapso que padecen los corredores viales, el gobernador Alberto Weretilneck advirtió que no existen soluciones mágicas para revertir los años de abandono estatal en la región.
Durante sus declaraciones, el mandatario reclamó comprensión a los vecinos y usuarios que transitan diariamente por estas trazas, señalando que la puesta a punto de la infraestructura demandará un esfuerzo planificado a largo plazo. La estrategia oficial busca dar respuesta inmediata al deterioro actual mientras se establecen las bases estructurales para la circulación del tránsito pesado.
La iniciativa contempla dimensionar el impacto del crecimiento económico y demográfico del Alto Valle y zonas aledañas, proyectando soluciones viales que trasciendan las urgencias coyunturales de la gestión. En este sentido, la administración provincial busca consolidar un esquema de supervisión y obras que garantice la seguridad de los conductores en rutas históricamente castigadas por la falta de inversión.
Con la asunción de estas responsabilidades sobre los tramos nacionales, la provincia apunta a coordinar recursos técnicos y financieros para sostener las mejoras de manera progresiva. Las autoridades destacaron que el éxito del plan dependerá tanto de la ejecución de las tareas inmediatas como de la continuidad de las políticas viales durante los próximos años.























