El Gobierno de Río Negro logró destrabar una de las principales metas de su plan de infraestructura vial al asegurar el financiamiento definitivo para las rutas provinciales 6 y 8. La confirmación de los fondos garantiza la continuidad y finalización de la repavimentación de unos ciento ochenta kilómetros que resultan neurálgicos para la integración territorial de la provincia. La obra había entrado en un cuello de botella financiero debido a que las partidas presupuestarias originales quedaron desactualizadas por el incremento de costos, lo que obligó al Ejecutivo provincial a realizar gestiones extraordinarias para blindar el dinero restante.
Este corredor es considerado una columna vertebral para la economía rionegrina, ya que funciona como el conector directo entre el potencial productivo de la Región Sur y el nodo comercial del Alto Valle. La intervención integral de la traza no solo apunta a renovar la carpeta asfáltica en los sectores más deteriorados, sino que contempla un rediseño de las condiciones de transitabilidad. El proyecto definitivo incluye la pintura y señalización horizontal, cartelería vertical de última generación, ensanchamiento y calzado de banquinas en las zonas de tránsito pesado y obras hidráulicas complementarias para elevar los estándares de seguridad vial.
Hasta el momento de asegurarse este nuevo respaldo económico, los distintos frentes de obra distribuidos a lo largo del tendido ya registraban un avance de ejecución global cercano al treinta y ocho por ciento. Desde el Ministerio de Obras Públicas remarcaron que mantener las máquinas viales activas en este sector es una prioridad absoluta para reducir los costos logísticos del transporte de cargas, beneficiar a los productores locales y potenciar el flujo turístico interno de la provincia. Con el presupuesto totalmente garantizado, las empresas contratistas podrán acelerar los ritmos de trabajo de cara a los próximos meses.
























