Lo que comenzó como una recorrida preventiva de seguridad vial en la ruta 22 terminó en una jornada de extrema tensión este viernes al mediodía. Todo se desencadenó cuando los efectivos detectaron un Toyota Corolla negro que circulaba sin patentes. Al intentar identificar al conductor, el joven de 24 años decidió «meter pata» y emprender una huida desesperada por distintas arterias de la ciudad, obligando a un despliegue de apoyo por parte de la Comisaría 3°.
La persecución no fue sencilla: el conductor realizó maniobras evasivas de alto riesgo, llegando incluso a meterse en una zona de chacras para intentar perder de vista a los patrulleros. En uno de los momentos más críticos del operativo, el sujeto puso en peligro directo la integridad física de un efectivo policial que intentaba frenar su marcha. Ante la amenaza inminente, el policía utilizó su arma reglamentaria para repeler la agresión y detener el avance del vehículo.
Finalmente, el Corolla fue interceptado en el sector de la calle Nahuel Huapi. El joven resultó herido durante el procedimiento, por lo que fue reducido y trasladado de urgencia al hospital local bajo custodia. Mientras el Gabinete de Criminalística trabajaba en el lugar, un rastrillaje por la zona del recorrido permitió hallar un arma de fuego tipo revólver que habría sido descartada durante la fuga.
El vehículo quedó secuestrado y la fiscalía de turno ya dispuso la imputación del conductor, quien ahora enfrenta cargos por resistencia a la autoridad, abuso de arma y poner en riesgo la vida de los uniformados. La ciudad recuperó la calma tras una mañana que, por la imprudencia al volante y la presencia de armas, pudo haber terminado en una tragedia mayor.
























