El Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE) puso en marcha una auditoría integral sobre las tasas y contribuciones municipales que se cobran a través de las facturas de energía eléctrica en Río Negro. La medida, oficializada este lunes, apunta a transparentar la composición de la boleta y garantizar que cada ítem cobrado a los usuarios cuente con el respaldo normativo correspondiente y no presente distorsiones desproporcionadas.
Actualmente, la carga tributaria en la boleta de luz es variada: incluye el IVA (21% al 27%), Ingresos Brutos (reducido recientemente al 1% por la Provincia) y aportes a bomberos. Sin embargo, el foco del conflicto radica en las tasas municipales, que si bien promedian el 15%, presentan una disparidad alarmante según la localidad, llegando en casos extremos a duplicar el valor neto del consumo eléctrico.
El organismo regulador ya solicitó informes detallados tanto a los municipios como a las empresas distribuidoras (Edersa y la CEB). El objetivo es desglosar qué se cobra bajo conceptos de alumbrado público o mantenimiento y verificar si los montos guardan relación con el servicio prestado. Esta acción se suma a la política de alivio fiscal que el Gobierno Provincial implementó para 2026, con bajas en la carga impositiva de luz y gas para hogares, comercios y el sector productivo.
Desde el EPRE señalaron que esta auditoría busca fortalecer la defensa del consumidor, asegurando que la factura sea clara y verificable. «La premisa es que cada peso que se cobra tenga justificación y control», indicaron las autoridades, remarcando que se busca evitar que el servicio eléctrico sea utilizado como un vehículo de recaudación municipal por fuera de los límites de razonabilidad.

























