La situación generó cuestionamientos y un pedido de informes en el Congreso para conocer si la mujer del funcionario había volado en la aeronave oficial, quién cubrió el traslado y qué rol cumplía dentro del viaje.
Ante la polémica, Adorni confirmó que su esposa formó parte del vuelo y sostuvo que ella ya tenía previsto viajar a Miami el 26 de febrero, aunque ese plan se había postergado. “Mi mujer estaba en el avión presidencial”, afirmó en declaraciones televisivas.
Según explicó, fue su decisión que lo acompañara durante la gira oficial. “Mi mujer iba a viajar el 26 de febrero a Miami, pero después hubo un cambio en el viaje y yo quería que me acompañe. Presidencia la invitó. La verdad es que era mi deseo que me acompañe”, señaló.
El jefe de Gabinete también aseguró que la presencia de Angeletti en la aeronave no implicó un costo adicional para el Estado. “Vengo a deslomarme una semana o cinco días a Estados Unidos y yo quería que mi esposa me acompañe porque es mi compañera de vida. No le sacamos un peso al Estado”, sostuvo.
La situación reactivó cuestionamientos sobre el discurso de austeridad con el que el oficialismo llegó al poder y sus reiteradas críticas a los privilegios de la llamada “casta política”. En política, muchas veces, quien a hierro mata, a hierro muere.
























