Lo que hace apenas unos años parecía un sueño lejano, hoy se levanta con estructuras de hierro y hormigón a orillas del Golfo San Matías. El proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) alcanzó un 54% de avance físico, consolidando a Punta Colorada como la plataforma de exportación de energía más ambiciosa de América Latina.
Durante una recorrida cargada de emoción, el Gobernador Alberto Weretilneck, acompañado por su par de Neuquén, Rolando Figueroa, y la intendenta Roxana Fernández, inauguró las nuevas oficinas de la empresa en Sierra Grande. «Es la primera vez que la Patagonia industrializa sus recursos», afirmó el mandatario rionegrino, quien destacó que esta obra no es solo infraestructura, sino el fin del desarraigo para una ciudad que sufrió décadas de olvido.
Impacto real: El «80/20» en acción
Las cifras presentadas por los directivos de YPF y VMOS son contundentes y reflejan un derrame económico inmediato en el territorio rionegrino:
Empleo local: Más del 80% de los trabajadores son rionegrinos, cumpliendo con la ley impulsada por la provincia. Casi la mitad de los operarios pertenecen a Sierra Grande.
Inyección de capital: Ya se distribuyeron más de U$S 120 millones en salarios dentro de la provincia y se han contratado servicios a empresas rionegrinas por más de U$S 200 millones.
Mano de obra: Se registran más de 3.600.000 horas de trabajo local, transformando la realidad de miles de familias que antes debían buscar futuro en otras latitudes.
Una potencia exportadora para 2032
El horizonte que se abre desde el Golfo San Matías es vertiginoso. Según las proyecciones oficiales, para el año 2032, Sierra Grande será la puerta de salida para exportaciones de entre U$S 30.000 y U$S 40.000 millones anuales. A este proyecto de petróleo se sumarán las plantas de GNL (Gas Natural Licuado) de Southern Energy y Argentina GNL, integrando a las petroleras más grandes del mundo en suelo rionegrino.
Horacio Marín, presidente de YPF, subrayó que la elección de Río Negro se debió a la «previsibilidad y reglas claras» que ofreció la provincia. Por su parte, Gustavo Chaab (CEO de VMOS) ratificó que, pese a los desafíos logísticos y el clima, el objetivo es cumplir los plazos para que Argentina comience a exportar su riqueza a través del puerto rionegrino lo antes posible.
Sierra Grande vuelve a proyectarse no solo como una luz de esperanza, sino como el motor que fundará los próximos 40 años de la economía provincial. Como lo fue el ferrocarril o el desarrollo de los valles, Punta Colorada ya marcó un punto de no retorno en la historia de la Patagonia.
























