El caso de Sebastián Escalada, el padre argentino que no ve a sus hijas Sofía y Emma desde hace más de siete años, acaba de dar un giro clave en el plano internacional. El Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas aceptó formalmente la denuncia presentada contra el Estado argentino y activó medidas urgentes para proteger el vínculo entre las niñas y su padre.
La comunicación fue registrada oficialmente el 13 de enero de 2026 bajo el número 275/2026 y fue remitida al Estado argentino, que ahora tiene un plazo de seis meses para responder tanto sobre la admisibilidad como sobre el fondo del reclamo .
En paralelo, el Comité ya ordenó una medida concreta: le pidió a la Argentina que adopte todas las acciones posibles, incluso a través de canales diplomáticos, para garantizar que Sofía y Emma puedan mantener contacto personal con su padre, Sebastián Escalada. La ONU aclaró que esta exigencia rige de manera inmediata y no depende de la resolución final del caso .
Las niñas fueron separadas de su padre en 2017, cuando una jueza argentina autorizó que viajaran a Estados Unidos con su madre pese a la oposición expresa del padre. El viaje era temporario, pero nunca regresaron. En enero de 2018 un juez argentino ordenó su restitución internacional, pero esa orden jamás fue cumplida. Desde entonces, Escalada solo pudo mantener contacto virtual esporádico, ya que no puede ingresar legalmente a Estados Unidos por su situación migratoria, un hecho conocido por el propio Estado argentino .
Ante la falta de respuestas efectivas en la Justicia argentina, Escalada agotó todos los recursos internos. El último revés se produjo el 6 de noviembre de 2025, cuando la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal rechazó su Recurso Extraordinario, cerrando definitivamente la vía judicial en el país .
En su presentación ante la ONU, el padre denunció que la prolongada separación constituye un daño irreparable para las niñas, al afectar su desarrollo emocional y psicológico en una etapa crítica de sus vidas. El Comité consideró que existe un riesgo actual y concreto, y por eso activó las medidas provisorias solicitadas para intentar frenar el deterioro del vínculo familiar .
Además, la denuncia sostiene que el Estado argentino violó múltiples artículos de la Convención sobre los Derechos del Niño, entre ellos el derecho de las niñas a no ser separadas de sus padres, a mantener contacto directo, a la reunificación familiar, a ser escuchadas y a recibir protección frente al daño emocional provocado por la separación prolongada .
Ahora, con el expediente ya abierto en Naciones Unidas, la Argentina quedó formalmente bajo observación internacional por un caso de sustracción y separación familiar que lleva más de ocho años sin resolución efectiva.

























