Un dramático siniestro vial se registró sobre la Ruta Nacional ciento cincuenta y uno, a la altura del sector denominado La Escondida, en proximidades de la localidad de Catriel. El hecho ocurrió cuando los integrantes de una familia se desplazaban a bordo de un automóvil Peugeot trescientos ocho en dirección a Río Colorado, formando parte del cortejo fúnebre que trasladaba los restos de la madre de los ocupantes, quien había fallecido pocas horas antes.
La mecánica del accidente se desencadenó cuando el vehículo molió la banquina lateral, la cual presenta un marcado desnivel y un evidente estado de deterioro respecto de la cinta asfáltica. Esta condición del camino provocó la pérdida de control de la unidad y su posterior despiste y vuelco hacia el margen de la ruta. A pesar de los daños materiales sufridos por el rodado, las personas que viajaban en su interior no registraron lesiones de gravedad.
En la zona del hecho tomó intervención el personal de la Policía de Tránsito del Destacamento Puente Dique, cuyos efectivos realizaron las diligencias de rigor y brindaron asistencia de contención a los involucrados. El episodio volvió a poner en evidencia los riesgos derivados del mal estado de conservación y los desniveles de la calzada en ese tramo de la red vial nacional.























