Un tenso episodio tuvo lugar en el edificio escolar de una institución privada en General Roca, donde debió intervenir el personal policial tras un conflicto relacionado con la tenencia de un menor de edad. La situación se desencadenó cuando la madre del niño, de entre 10 y 11 años, ingresó al establecimiento junto a un abogado con el propósito de retirar a su hijo, atrincherándose temporalmente en el predio para evitar el cumplimiento de una resolución de la causa.
El trasfondo de la controversia responde a un expediente que tramita en el fuero de Familia local. De acuerdo con lo manifestado por la representación legal del padre del estudiante, el litigio se originó cuando el menor expresó formalmente el deseo de convivir con su progenitor debido a situaciones violentas en el ámbito materno. Aunque la jueza de primera instancia rechazó en una primera etapa la solicitud, la Cámara de Apelaciones revisó el fallo, escuchó nuevamente al niño y dispuso revocar la sentencia inicial para otorgar la guarda al padre.
La irrupción de la mujer en la escuela se produjo al tomar conocimiento de que el padre del niño se encontraba internado realizando estudios médicos de rutina, circunstancia que motivó el intento de retiro sin autorización. Durante el desarrollo del hecho, tanto el personal administrativo como los trabajadores de vigilancia del colegio sufrieron agresiones físicas y verbales al intentar frenar la maniobra y mantener la protección de la comunidad educativa.
Ante la gravedad del escenario y el llanto del estudiante, los directivos de la escuela solicitaron de urgencia la presencia de la Policía de Río Negro. Tras montar un operativo de contención en las puertas y en los pasillos de la institución, los efectivos lograron retirar al menor del lugar y trasladarlo bajo resguardo hacia la Comisaría de la Familia, donde quedó a disposición de los equipos técnicos para definir las medidas de protección correspondientes.

























