Durante las primeras horas de este sábado, un nuevo episodio de imprudencia al volante volvió a poner en alerta a los usuarios que transitan por la Ruta Nacional 22. Una conductora de 25 años, con domicilio en la ciudad de General Roca, protagonizó un choque mientras circulaba en sentido hacia el Alto Valle, generando momentos de zozobra en una de las vías más transitadas de la región.
El hecho se produjo minutos después de las 7 de la mañana, en un tramo correspondiente a la jurisdicción de Allen. Por motivos que se intentan establecer, la automovilista no logró mantener la trayectoria de su rodado y terminó embistiendo de lleno una serie de tambores de señalización Vial que delimitaban una zona de obras en construcción.
Tras el alerta emitido por ocasionales testigos, personal del Cuerpo de Seguridad Vial y equipos de emergencia se desplazaron hasta el lugar para asistir a la conductora y ordenar el tránsito. Al practicarle el test de alcoholemia, los efectivos constataron que la mujer presentaba un dosaje de 1,52 gramos de alcohol por litro de sangre, una cifra sustancialmente elevada respecto a los parámetros vigentes.
A pesar de la violencia de la colisión y de los daños materiales registrados en la parte frontal del vehículo, las autoridades confirmaron que no se produjeron heridos de gravedad. Los agentes de seguridad procedieron a labrar las actas correspondientes por las severas infracciones cometidas, al tiempo que se dispuso el secuestro preventivo del automóvil.

























