Un grave accidente de tránsito se registró durante la mañana de este domingo sobre la Ruta Nacional 22, en la zona del Valle Medio rionegrino. El hecho involucró a un camión Volkswagen con semirremolque articulado de tipo bitrén , de 30,25 metros de longitud total, y a una camioneta Toyota Hilux que colisionaron de manera semifrontal en las inmediaciones de la localidad de Chelforó.
De acuerdo con las primeras reconstrucciones operativas, el transporte de carga circulaba en sentido Choele Choel – San Carlos de Bariloche, mientras que el vehículo menor transitaba desde la provincia de Neuquén con destino a la ciudad de Lamarque. Tras el impacto, el camión despistó y terminó su trayectoria sobre una de las banquinas, en tanto la camioneta quedó sobre la cinta asfáltica con la parte frontal destruida.
Al arribar la patrulla del Cuerpo de Seguridad Vial de Choele Choel, convocada pasadas las 10:00, se constató que el conductor de la Hilux, un joven de 31 años, permanecía aprisionado en el habitáculo. Ante la complejidad del cuadro, se requirió la intervención de los Bomberos Voluntarios de Chichinales, quienes debieron utilizar equipamiento de corte hidráulico para liberar a la víctima. El hombre fue trasladado de urgencia a un centro asistencial de la zona, donde el equipo médico determinó que presentaba heridas de carácter grave. Por su parte, no se reportaron precisiones sobre lesiones de entidad en el chofer del camión, un hombre de 56 años.
En el lugar del hecho trabajaron efectivos del Gabinete de Criminalística para realizar los peritajes mecánicos y planimétricos orientados a esclarecer la mecánica del choque y determinar eventuales responsabilidades. La Fiscalía de turno tomó intervención en la causa y dispuso la apertura de las actuaciones judiciales correspondientes.
El siniestro vuelve a poner en foco la circulación de unidades de gran porte en los corredores de la provincia. Los camiones bitrenes, cuya circulación fue habilitada a nivel nacional para optimizar el transporte logístico, cuentan con una capacidad de carga hasta un 75% superior a la de un camión convencional y disponen de tecnología de seguridad como sistemas de frenado ABS, control electrónico de estabilidad y suspensión neumática. Sin embargo, por sus dimensiones avanzadas, que superan holgadamente los 25,5 metros estándar y en este caso alcanzaban los 30 metros, requieren condiciones de infraestructura adecuadas y un margen amplio de maniobrabilidad en rutas bidireccionales como la Ruta 22.
























