La Justicia de Río Negro dictó sentencia en el caso que conmocionó a la ciudad de General Roca, tras la muerte de un niño de 4 años durante una operación de amígdalas y adenoides realizada en mayo de 2021. La anestesista interviniente recibió una pena de 3 años de prisión en suspenso y una inhabilitación especial para ejercer la medicina por el término de 7 años y 6 meses. El fallo sostiene que la profesional actuó con impericia al no realizar las maniobras de monitoreo y reanimación adecuadas ante la complicación respiratoria que sufrió el pequeño paciente durante el procedimiento.
Durante el juicio llevado a cabo en General Roca, se determinó que la falta de atención oportuna a los signos vitales del menor fue el factor determinante en el desenlace fatal. La condena, aunque no implica el cumplimiento efectivo de cárcel bajo la condición de seguir reglas de conducta, establece un precedente significativo sobre la responsabilidad médica en el ámbito quirúrgico de la provincia de Río Negro. Los familiares de la víctima, que mantuvieron el reclamo de justicia desde el día del hecho, fueron notificados de la resolución que cierra la etapa penal contra la especialista.

























