El Secretario General de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, lanzó una fuerte advertencia sobre el futuro de la reforma laboral. A pesar de que la senadora Patricia Bullrich anunció que el proyecto se trataría recién el 10 de febrero en la Cámara Alta, Aguiar aseguró que el Gobierno nacional busca generar un clima de «relajamiento» para intentar sancionar la ley de manera sorpresiva en los próximos días o durante el mes de enero.
«Bullrich miente. El anuncio fue hecho a las apuradas y es confuso», sentenció el referente estatal. Según su análisis, el oficialismo no postergó el tratamiento por voluntad de diálogo, sino porque aún no cuenta con los votos necesarios. Sin embargo, advirtió que apenas se cierre el acuerdo económico con los gobernadores, el Ejecutivo activará el debate en el Senado, algo que es legal y técnicamente posible de forma inmediata ya que el dictamen de comisión ya fue despachado.
Desde ATE explicaron que, a diferencia de lo que ocurre en Diputados, en el Senado no existe el plazo reglamentario de siete días de espera una vez publicado el orden del día. Por ello, el sindicato sostiene que el proyecto podría tratarse incluso en los últimos días hábiles de diciembre o durante enero, un mes donde el gremio ve una estrategia clara: «El Gobierno sabe que en enero los trabajadores están de vacaciones y hay dificultades para movilizar, además de la feria judicial», explicó Aguiar.
Finalmente, el dirigente rionegrino vinculó la reforma a exigencias del FMI y el gran empresariado, asegurando que los cambios introducidos en el dictamen «flexibilizan aún más los derechos laborales». Ante este escenario, ATE no descarta convocar a su secretariado nacional y realizar un plenario federal de delegados en enero para definir un plan de acción y evitar que los trabajadores sean «sorprendidos con la guardia baja».
























