El Gobierno de Río Negro avanzó con la etapa invernal del monitoreo estacional de condrictios. tiburones, rayas y quimeras, en la costa norte provincial, con el objetivo de consolidar una línea de base sobre la biodiversidad marina del Golfo San Matías. Las campañas de investigación, coordinadas por la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático junto a la Fundación Por el Mar y el Grupo Condros del CIMAS, abarcan más de 150 kilómetros de litoral atlántico entre Viedma y San Antonio Este.
Durante los últimos relevamientos efectuados en Pozo Salado, Caleta de los Loros, Bahía Creek y Promontorio Belén, los equipos científicos concretaron 30 inmersiones mediante el uso de estaciones de video submarino remoto con cebo. Esta tecnología no invasiva permite observar el comportamiento de los animales en su hábitat natural sin necesidad de capturarlos ni manipularlos. El análisis de los registros acumulados durante 2026 ya permitió confirmar la presencia de cinco especies catalogadas con algún grado de amenaza por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN): pez gallo, cazón, gatuzo, gatopardo y chucho, además del avistamiento de ejemplares juveniles que sugieren la existencia de probables zonas de cría en el sector.
La recopilación sistemática de datos resulta fundamental debido a las características biológicas de estos animales, cuyos ciclos de vida largos, madurez tardía y baja fecundidad los vuelven especialmente vulnerables a la actividad humana. Las campañas científicas continuarán durante las próximas estaciones del año para completar las series de observación dentro del Corredor de los 5 Grandes, que abarca también a la ballena franca austral, la orca, el delfín nariz de botella y el lobo marino, brindando herramientas técnicas para equilibrar la conservación del patrimonio natural con el desarrollo costero sostenible.

























