El caso que conmociona a la región se expande con detalles cada vez más dramáticos. El domingo por la noche, una mujer policía de 25 de Mayo, embarazada de aproximadamente tres meses, ingresó al hospital local con una herida de arma de fuego en el tórax que compromete uno de sus pulmones. El disparo ingresó por el sector pectoral, y por su gravedad, la paciente fue trasladada a la Clínica Juan Perón de Catriel, donde permanece internada en estado crítico.
Según el comisario Rundau, titular de la Unidad Regional IV, la hipótesis principal es que la herida fue autoinfligida, es decir, una autoagresión. Mientras tanto, la fiscalía de 25 de Mayo, bajo la fiscal Eugenia Bolzan, interviene en el caso y dispone pericias urgentes a cargo de la Agencia de Investigaciones Científicas de la Unidad Regional II (General Acha).
En el lugar se secuestraron elementos clave para avanzar en la investigación: el arma de fuego reglamentaria de la agente, dos teléfonos celulares y un escrito de carácter personal que podría aportar información sobre su estado de ánimo o las circunstancias del disparo. Además, su pareja está demorado en el marco de las diligencias judiciales, aunque aún no se ha definido su rol en los hechos.
Por ahora, no descartan otras líneas de investigación, aunque la pista de la autoagresión cobra fuerza ante el estado crítico de la agente y las circunstancias iniciales del incidente.

























