La asistencia económica fue canalizada formalmente a través del área de Municipios del Ministerio de Gobierno provincial para permitir que la comuna cumpliera con la liquidación total de los sueldos de sus trabajadores. Las fuentes con conocimiento de las gestiones confirmaron que el monto total enviado asciende a ochocientos millones de pesos, una cifra extraordinaria destinada a cubrir el bache presupuestario local.
El acuerdo establecido entre el Poder Ejecutivo provincial y el municipio contempla un esquema de devolución estructurado en dos cuotas mensuales y consecutivas. De acuerdo con lo pactado, la administración local reintegrará doscientos millones de pesos durante noviembre y los seiscientos millones de pesos restantes en diciembre mediante retenciones sobre la coparticipación.
Este escenario financiero actual expone una marcada transformación respecto a periodos anteriores de la administración local. Desde el ámbito político e histórico se recuerda que, durante la gestión del exintendente Carlos Soria, la comuna disponía de un superávit equivalente a más de seis masas salariales, al punto de contar con capacidad financiera para ofrecer asistencia económica a la propia Provincia ante conflictos gremiales del sector docente.
La situación actual deja atrás aquella autonomía económica y traslada interrogantes hacia el interior de la planta de trabajadores comunales. En medio de la dependencia de fondos externos para llegar a fin de mes y asegurar la percepción de los haberes, surge el debate sobre el impacto político de la asistencia y el rol del gobernador Alberto Weretilneck en la resolución del pago.























