El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, cuestionó duramente el rol del presidente Javier Milei y su manejo de las relaciones exteriores y la política interna, en declaraciones realizadas desde San Carlos de Bariloche. El mandatario provincial afirmó que la nación no debe someterse a presiones externas y acusó al gobierno nacional de incumplir dos de sus promesas fundamentales de campaña.
Weretilneck se mostró crítico con el vínculo de Milei con los Estados Unidos. «Nosotros como país, no podemos aceptar los condicionantes que pone otro país extranjero como es Estados Unidos, cuando le dicen al presidente que lo acompañan, pero que a cambio de eso hay que votar por uno u otro candidato», sentenció. Aseguró que el pueblo argentino no se dejará «extorsionar o apretar de esta manera» y afirmó que la posición estadounidense no tendrá una «incidencia positiva a favor del gobierno» en el electorado.
Incumplimiento de Contratos Electorales
El gobernador rionegrino también arremetió contra la gestión de Milei, considerando que el presidente ha «incumplido dos acuerdos con su electorado y con el país».
El primer acuerdo roto, según Weretilneck, fue el de la lucha contra la corrupción, la transparencia y la ética. El gobernador citó los «últimos casos de corrupción en la ANDIS y narcotráfico» como prueba de que «el contrato se rompió».
El segundo incumplimiento señalado se refiere a la promesa de no endeudar más al país. Weretilneck recordó que Milei incluso habló de eliminar el Banco Central, pero el actual gobierno se habría «endeudado en 20 mil millones de dólares y ahora toma otros 20 mil con el tesoro norteamericano», sumando un total de 40.000 millones en apenas 18 meses, lo que demostraría que «todo lo que se dijo en campaña, no se está cumpliendo».
Vínculo Provincia-Nación Post-Elecciones
Consultado sobre cómo se imagina el futuro vínculo entre la provincia y la Nación tras las recientes elecciones legislativas, que evidenciaron una fuerte polarización, el gobernador manifestó que la relación dependerá exclusivamente de la Casa Rosada.
«Va a depender del gobierno nacional, si ellos tienen una actitud de diálogo y respeto con las provincias y si nos deja de atacar», explicó. Aseguró que existe «un grupo grande de gobernadores que estamos dispuestos a discutir y a colaborar» en temas que beneficien al interior, pero reiteró que el camino a seguir «dependerá de cómo el gobierno nacional amanezca el día 27 de octubre». No obstante, descartó represalias directas por parte del gobierno central, calificándolo más bien como un gobierno de «desinterés y de desprecio por el interior de la Argentina» que uno de «acciones o de venganza contra las provincias»

























