En Nueva York, los ADRs de empresas argentinas llegaron a trepar hasta casi 10%, impulsados principalmente por bancos y compañías energéticas. Entre los papeles más destacados aparecieron Telecom, Banco Supervielle, Edenor y Banco Macro, en una jornada marcada por un fuerte apetito inversor sobre los activos locales.
El movimiento también se trasladó a la deuda soberana. Los bonos en dólares extendieron las ganancias de las últimas ruedas y empujaron hacia abajo al riesgo país, que terminó cerca de los 500 puntos, mínimos de las últimas semanas. El indicador elaborado por JP Morgan llegó incluso a perforar ese piso durante la jornada.
En el mercado interpretan que el repunte responde a una combinación de factores: mejores expectativas financieras, señales de respaldo internacional y una mayor demanda de activos emergentes. La baja del riesgo país es seguida de cerca porque impacta directamente sobre las posibilidades de financiamiento de la Argentina y sobre la percepción externa respecto de la economía local.

























