La denuncia fue presentada por la madre de la joven, quien apuntó contra un hombre mayor de edad y una mujer —prima de la víctima— como presuntos responsables. El abogado querellante, Michel Rischmann, confirmó que la adolescente cursaría un embarazo de unas ocho semanas a raíz del hecho.
Según el relato, la joven salió a bailar con su prima a un boliche de Cipolletti. Allí habría perdido el conocimiento tras consumir una bebida. Al recobrar la conciencia, recién a la mañana siguiente, presentaba vómitos y un estado de descompensación que obligó a su familia a llevarla al hospital.
La denuncia sostiene que la víctima recuerda vagamente haber sido trasladada a una vivienda cercana al local nocturno, donde se habría concretado el abuso. La madre, al indagar sobre lo ocurrido, identificó al presunto autor, quien incluso habría admitido en un video haber estado con la menor, aunque alegó no recordar nada porque ambos podrían haber sido drogados.
La investigación quedó en manos del Ministerio Público Fiscal de Cipolletti, que busca determinar con precisión las circunstancias del ataque y el rol de los señalados.

























